Diseñada para que la use el tercero, no solo el analista


La mayor parte del software de gestión de terceros falla en el mismo punto: es cómodo para quien lo compró e incómodo para quien tiene que cargar la información. Verdana invierte esa prioridad. El portal del tercero muestra una sola pantalla con lo que falta, lo que está por vencer y lo que fue rechazado con su motivo, en su idioma y sin capacitación previa.

Del lado interno, cada rol ve su recorte: el analista de compliance, su cola de revisión; el comprador, sus requisiciones y órdenes; el responsable de seguridad, quién está habilitado para ingresar mañana; la dirección, el tablero. Los permisos son granulares por módulo, por tipo de tercero y por sede, de modo que una operación multipaís no obliga a compartir todo con todos.

La adopción se mide y se acompaña. Verdana muestra qué terceros no completaron su alta, cuáles ignoran los recordatorios y dónde se traba el flujo, para que el equipo actúe sobre los casos concretos en lugar de mandar un correo masivo más.

Preguntas frecuentes

¿Los proveedores necesitan capacitación para usar la plataforma?

No debería hacer falta y ese es el criterio de diseño: el portal muestra una sola pantalla con lo que falta, lo que está por vencer y lo que fue rechazado con su motivo. Si un portal exige capacitación, computadora de escritorio o correo corporativo, los proveedores pequeños no lo usan.

¿Se puede limitar qué ve cada usuario interno?

Sí, con permisos por módulo, por tipo de tercero y por sede, de modo que una operación multipaís o multiplanta no obligue a compartir todo con todos.

¿Cómo se mide si los terceros efectivamente adoptan la plataforma?

Con visibilidad de qué terceros no completaron su alta, cuáles ignoran los recordatorios y en qué paso se traba el flujo, para intervenir sobre los casos concretos en lugar de enviar otro correo masivo.