Preguntarle algo a trescientos terceros sin armar una planilla
Siempre aparece algo que ningún módulo previó: una declaración de conflicto de interés, un relevamiento de capacidad productiva, una encuesta de sostenibilidad que pide un cliente internacional, un cuestionario de seguridad de la información, la confirmación de datos ante un cambio normativo. El camino habitual produce respuestas dispersas, incomparables y sin constancia de quién respondió qué.
Verdana permite construir formularios sin escribir código, con distintos tipos de campo, lógica condicional, adjuntos obligatorios y firma de aceptación, y enviarlos a los terceros que correspondan según su clasificación. Las respuestas quedan estructuradas, comparables y asociadas al legajo, con recordatorios automáticos para quienes no responden.
Los formularios pueden tener vigencia y revalidarse solos. Una declaración de conflicto de interés que debe actualizarse cada año no depende de que alguien se acuerde: se vuelve a solicitar, se escala si no llega, y su ausencia tiene la consecuencia que se haya definido.