Compliance controla papeles, seguridad controla accesos, y entre los dos hay una lista por correo que se desactualiza el mismo día que se manda.
En la mayoría de las operaciones, la habilitación documental y la apertura de la puerta viven en mundos separados: compliance controla papeles, seguridad controla accesos, y entre los dos hay una lista enviada por correo que se desactualiza el mismo día que se manda. El resultado previsible es gente con certificados vencidos ingresando con normalidad.
Verdana emite autorizaciones de ingreso calculadas sobre el estado vigente del legajo de la empresa y de cada persona, con alcance —sede, sector, frente de trabajo— y ventana de tiempo. Si un documento vence o una capacitación caduca dentro del período autorizado, la autorización se suspende automáticamente en lugar de sobrevivir hasta su fecha de fin.
La integración por API con los sistemas de control de acceso del predio —molinetes, lectoras, tarjetas, sistemas de visitas— convierte esa suspensión en un hecho físico. La habilitación documental y el permiso de paso pasan a ser lo mismo, y el guardia deja de ser el último control de cumplimiento de la empresa.