Clasificación de riesgo que decide sola qué proceso corresponde


Una regla, no un criterioEntrada: Lo que el tercero declaró y lo que arrojaron las verificaciones. Regla: Factores objetivos, Sector, jurisdicción, monto, servicio, acceso a instalaciones o a datos. Segmento de bajo riesgo: Paquete documental acotado y revalidación espaciada. Segmento crítico: Más documentación, más verificaciones y revisión más frecuente. Cambia un factor: El tercero se reclasifica y el proceso se ajusta solo. El esfuerzo se asigna donde está el riesgo: criterio explícito y defendible en lugar de discrecional.UNA REGLA, NO UN CRITERIOEntradaLo que el tercero declaróy lo que arrojaron lasverificacionesFactores objetivosSector, jurisdicción, monto, servicio,acceso a instalaciones o a datosSegmento de bajo riesgoPaquete documental acotadoy revalidación espaciada.Segmento críticoMás documentación, más verificacionesy revisión más frecuente.Cambia un factorEl tercero se reclasificay el proceso se ajusta solo.El esfuerzo se asigna donde está el riesgocriterio explícito y defendible en lugar de discrecional.
Aplicar la misma exigencia a todos produce fricción en los irrelevantes y superficialidad en los críticos. La segmentación evita las dos cosas.

Aplicar el mismo nivel de exigencia a todos los terceros produce dos fracasos simultáneos: fricción innecesaria en los irrelevantes y superficialidad en los críticos. La solución es segmentar por factores objetivos —sector, jurisdicción, monto, tipo de servicio, contacto con la administración pública, acceso a instalaciones o a datos, antecedentes previos— y definir para cada segmento qué documentación, qué verificaciones y qué frecuencia de revisión corresponden.

En Verdana esos segmentos se definen como perfiles de análisis mediante reglas, sin desarrollo. Cuando un tercero se registra, la plataforma evalúa lo que declaró y lo que arrojaron las verificaciones, y lo asigna al perfil que corresponde: ese perfil determina el paquete documental que se le solicita, el nivel de debida diligencia, el flujo de aprobación y cada cuánto se lo revalida. Si algún factor cambia más adelante, el tercero se reclasifica y el proceso se ajusta.

El efecto práctico es de asignación de esfuerzo. El equipo deja de repartir su tiempo en partes iguales entre trescientos proveedores y lo concentra en los que concentran el riesgo, con criterio explícito y defendible en lugar de discrecional.