Conflicto de interés


Un conflicto de interés existe cuando una persona con capacidad de decisión dentro de una organización tiene un interés personal, familiar o económico que puede influir —o parecer que influye— en el ejercicio objetivo de esa función.

En la gestión de terceros aparece de forma concreta: un empleado con participación societaria en un proveedor, un comprador con vínculo familiar en una empresa que cotiza, un directivo que fue funcionario del organismo que otorga la habilitación. No siempre implica una conducta indebida, pero exige declaración, evaluación y, en su caso, apartamiento de la decisión.

El control operativo estándar es la declaración jurada periódica, tanto de empleados con función de compra como de los propios terceros, con revalidación al menos anual y actualización obligatoria ante cambios.

En Verdana: se gestiona por formulario, con revalidación programada y evidencia de aceptación.